
TEGUCIGALPA. — Ante la ola de denuncias por la falta de fluido eléctrico durante las fiestas, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) emitió hoy un comunicado urgente negando cualquier crisis de generación y reclasificando los cortes como parte del “Protocolo de Fortalecimiento del Tejido Social mediante la Oscuridad Absoluta”. Según la estatal, la interrupción del servicio no se debe a que los transformadores de la época de los 80 hayan explotado, sino a una estrategia gubernamental para obligar a los hondureños a soltar el celular y hablar con sus parientes incómodos a la luz de las velas.
“El pueblo se queja porque le gusta el vicio del TikTok, pero nosotros estamos velando por los valores”, declaró un portavoz mientras se abanicaba con una factura promediada de tres mil lempiras. “Al quitar la luz en colonias clave como La Kennedy y El Hato, garantizamos que la familia hondureña se reúna en la sala a sudar junta, a comer tamales tibios y a discutir problemas reales, como quién se robó el terreno de la abuela, fortaleciendo así la democracia participativa desde el hogar”.
Las consecuencias del plan ya se sienten en la capital. En un puesto de baleadas del mayoreo, tres clientes llevan cuatro horas retenidos porque el sistema de cobro se cayó y la dueña se niega a dejarlos ir sin pagar los 45 lempiras de la cena, alegando que “el sistema vuelve ahorita”. Mientras tanto, en la salida al norte, un conductor de rapidito reportó que sus pasajeros se niegan a bajar de la unidad porque es el único lugar con aire acondicionado y luces led funcionales en cinco kilómetros a la redonda.
